Sola. Drogada. Desde la tripa de una sabandija. Hasta tus labios.
Aquí desde Barcelona.
Con la tripa revuelta, con la cabeza revuelta, con las ideas, bailando, con los huesos jugando al tenis, con las uñas...sin uñas.
Olvidando cómo se vomitaba para no hacerlo.
Al final despejarse y marearse terminan en la mismo error silábico.
Al final cantar y cantar no son la misma cosa.
Al final pasarlo bien y no pasarlo bien son exactamente iguales. Siameses.
Y tropezar conmigo y tus tropezones me anula. Tropezarme con mi pie para levantarme con mi intestino. Cosas más raras han pasado.
Y aquí sigo despierta.
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1 comentario:
Nena, todo en su justa medida es bonito, incluso vomitar.
besitos
aka Pitti
www.fotolog.net/pitti2deamor
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